TRES RELIGIONES
En la Península Ibérica medieval convivieron gentes de tres religiones y tres culturas diferentes: musulmanes, cristianos y judíos. Los musulmanes y los cristianos vivían, por lo general (pero no siempre) en dos territorios separados por fronteras. Los judíos vivían en las ciudades de los musulmanes y en las de los cristianos. Entre cristianos y musulmanes hubo durante siglos un estado de guerra casi constante, la llamada Reconquista, en la que finalmente ganaron los cristianos.
TRES CULTURAS MEDITERRÁNEAS
Estas tres grandes tradiciones culturales eran todas ellas ramas diversas del gran tronco mediterráneo: de ahí que su combinación fuera posible, permitiendo la creación y desarrollo de una civilización brillante y peculiar, y también la posibilidad de que se diera un cierto grado de convivencia y, en de general, de tolerancia.
La lengua castellana, las costumbres de la España del siglo XX, la gastronomía son sólo algunos ejemplos de aspectos de la cultura cristiana española fuertemente influidos por las otras dos tradiciones culturales. Aún formas cristianas de vida espiritual, tales como el misticismo, las peregrinaciones, o el rezo del rosario se pueden entender mejor en base a las aportaciones de los no cristianos.
JARCHAS Y MOAXAJAS

La Lírica Popular
Con anterioridad al año 1948, los estudios de la literatura española se
iniciaban con el cantar de Mío Cid, considerado el primer testimonio en lengua
romance. A partir de ese año, y con base en hallazgos de otros textos más
tempranos los estudios literarios hispánicos se cumplen sobre textos que
provienen de la región de Andalucía y que reciben el nombre de Jarchas.
Las jarchas no eran composiciones autónomas, sino estrofas
que cerraban como estribillo, ciertos poemas conocidos como Muwassahas
(moaxajas). Los versos de la jarcha, en la mayor parte de los casos, reproducen
palabras de mujeres, de jóvenes. Incluso se ponen en boca de palomas que
arrullan entre las ramas. La jarcha expresa el amor en un lenguaje sencillo y
coloquial. Canta también a la unidad, la gloria, la guerra, etcétera. Han
llegado hasta nosotros en escritura hebrea o árabe y en lengua romance mozárabe.
A continuación un ejemplo, la primera estrofa corresponde a
la moaxaja y la segunda a la jarcha traducida al español:
Sólo con los rubios
se deleitan mis ojos:
ramos son de plata
que echan hojas de oro.
¡Si besar pudiera
de esas perlas el chorro!...
Cuánta hermosa moza,
que de amor desatina
ve sus labios rojos,
que besar bien querría.
¡Madre, que amigo!
bajo su guedejuela rubita,
el cuello blanco,
y la boquita coloradita.
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